Copérnico y la conciencia

 


Hola y Bienvenidos:

Tras un tiempo donde he estado "prestando mis humildes servicios" en otros lugares, retomo mi interés en poder comunicar al menos una vez por semana (intentaré que sea más frecuente) el camino de este blog. Pero lo mejor es que comencemos con una idea que últimamente aparece en muchos lugares: el origen de la conciencia y sobre todo, si esta conciencia puede presentarse en otros seres de la naturaleza, ya sean biológicos o no.

Y en medio de esta interesante conversación, ha surgido una nueva voz. En un reciente trabajo publicado por Scwitzgebel y Pober nos plantean lo que denominan un "giro copernicano" en la conciencia; para ellos tenemos un problema, y este problema es el que denominan paradoja del primer contacto.

Según estos autores el mayor problema sobre la conciencia es que no tenemos un consenso claro sobre lo que es, y por lo tanto, no podemos decir que algo es consciente cuando no sabemos ni siquiera qué es lo que estamos buscando.

Pero para poder soslayar este problema, ambos autores plantean una pregunta central en todo su argumento: si un alienígena y un robot muestran exactamente el mismo nivel de sofisticación intelectual, ¿deberíamos evaluarlos bajo el mismo modelo estándar?

Partiendo de esta base, realizan un experimento mental, de esos que realizaba Einstein en su momento, donde si asumimos que la sofisticación conductual ha evolucionado de forma independiente miles de veces, sería improbable que sólo los seres humanos seamos conscientes en el universo. De esta manera, podríamos asumir que si existen los alienígenas, y que estos salieran de una nave espacial y nos saludaran, lo más lógico es pensar que estaríamos ante seres conscientes.


Pero en el caso de una inteligencia articifial, ¿nos vale el mismo argumento?: para estos autores no, ya que en el caso de las inteligencias artificiales éstas son creadas para "imitar" los rasgos conscientes, no los han desarrollado tras un proceso de evolución, o al menos por ahora. Para estos autores, el objetivo de la inteligencia artificial es "parecerse" a un humano, es decir, la inteligencia artificial no piensa, sino que imita la huella del pensamiento humano.


En definitiva, para estos autores, no podemos comparar ni asumir que la posible vida inteligente no humana y la inteligencia artificial se deban medir con los mismos instrumentos, ya que si lo hacemos, podemos caer en el error de reconocer en la inteligencia artificial no su conciencia, sino la nuestra. Espero que les haya gustado este pequeño aperitivo sobre la inteligencia artificial.

Como siempre, espero que les haya gustado y les dejo en imágenes el abstract de este interesante artículo. Hasta la próxima.







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